“Dice que le caes mal”, “se expresa mal de ti”, “dijo que si estabas tú, no iba”, entre otras frases, son probables de escuchar a lo largo de nuestra vida, y casi siempre así, en forma de chisme, de modo que jamás nos daremos cuenta si fue cierto o no.
Sucede que cuando vamos creciendo, moldeamos a la par nuestra personalidad. No somos ni siquiera los mismos de ayer y es aceptable que en ese cambio adaptemos nuestra forma de pensar, de decidir, de conectar. Hay personas que por mucho aprecio que existió, de pronto ya no nos aportan nada. Pero, esto no quiere decir que los odiemos o estemos peleados con ellos.
Es hasta cierto punto un compromiso con uno mismo el saber cuando la amistad ya caducó y necesitas alejarte o simplemente ya no nutrirla.
Y quizás haya quienes no entiendan esto a la primera y consideren que el hecho de que nos alejemos o que nos preocupemos más por nosotros mismos, es un acto de egoísmo.
Pero esto no se debe de confundir, no hay nada como ver por uno mismo, sin agredir a nadie y por hacer lo que crees conveniente para ti y tu paz mental.
Y en cuanto a no caerle bien a ciertas personas, a veces desde que tienes uso de razón, es por la misma causa… las personas cambiamos nuestra forma de pensar y expresarnos todo el tiempo, aunque la esencia jamás muere. Así que no te preocupes, no está en ti agradar a todo el mundo y quizás esa persona a la que no le caes bien se quedó con algo de ti que ya no existe.
Y si se conocieron a los 12 o 15 años con más razones no sabe lo que acontece en tu vida y te ha formado y hecho crecer. O quizás ese individuo al también cambiar ya ni se acuerda que no le agradas.
Hay muchas cosas en que enfocarse: la vida laboral, los estudios, la familia, los amigos de verdad, el gimnasio, etc., que a veces no se cuenta con el tiempo de dar una retroalimentación sobre qué hacemos “mal” con cada persona a la que nos damos cuenta que no le agradamos.
Nadie tiene la exclusividad de nadie por mucha amistad que exista y eso es algo que hay que tener claro. Mi recomendación es siempre dar lo mejor de sí mismo con cada amigo, pero no preferir su vida antes que la nuestra, ya que si no tenemos autoestima ni self-love, ¿qué nos depara el destino?
Y si cometiste algún error con alguien que considerabas tu amigo, siempre hay una manera de enmendar un bemol, mi papá me decía “todo tiene solución, menos la muerte”.
Puedes comunicar con acciones bastante positivas y que le impacten para bien si es que te cuesta pedir perdón, pero eso sí, necesitas saber que hiciste mal y estar arrepentido por completo. Eso, será el primer paso para que lo que ha habido entre ustedes por cierto tiempo, donde comparten risas, cariño, consejos y más no se convierta en enemistad.
¿Lo habías pensado?

