Sabía que ese era el último día que te vería,
mi corazón tradujo emociones a mi cuerpo.
La vanidad del sol dejó ver por última vez tu cara,
tu peculiar sonrisa y tu cabello rubio son ahora recuerdos.
Valió la pena tenerte entre mis brazos,
apreciar en tus ojos ese brillo especial que deja sin aliento, que toca el alma y transforma cada parte de mi ser
Si no existiera la memoria, se que no volverías a saber de mi
que puedes huir, tal vez volar, pero no podría dejarte de amar.
Agradezco a la mañana, la oportunidad de imaginar en las nubes tu rostro,
confío en la verdad para volver a ti y tu delicadeza para saber que estás cerca
-UAGB.

